Los
pensadores positivos obtienen resultados
positivos porque aprecian el valor inestimable de un día, de hoy, no mañana
sino el día presente, y todos los demás días. El día de hoy nos ofrece por lo
menos dieciséis horas de vigilia que se pueden llenar de oportunidades,
alegrías, emociones y realizaciones.
Una
frase que me llama mucho la atención es la siguiente: “Este es el día que hizo
el señor, exaltemos y gocémonos en el” pues debemos recordar que el creador del
universo quiere que todas las personas vivamos felices entonces porque
desaprovechar las oportunidades que día con día se nos presentan.
Por
fortuna contamos con el día de hoy ¿Qué vamos hacer con él? Es una buena
pregunta que debería cada uno de nosotros hacernos cada día para seguir trabajando
hacia nuestras metas y pese a los reveses, contratiempos y dificultades que se
nos puedan presentar.
Los
pensadores positivos obtienen resultados positivos porque aman la vida, ven
días buenos, los aprovechan y trabajan con entusiasmo.
Debemos
recordar que el martillo quiebra el vidrio pero
forja el acero, los problemas y dificultades en la vida son como
martillazos pero aun cuando el dolor e insoportable debemos recordar que Dios
siempre quiere algo mejor para nosotros y que nunca nos va a dar una carga más
grande de la que podamos aguantar.
Una
noche viajaba en un automóvil Norman
Vicent acompañado de un individuo, cuando pasaron en frete de una granja dijo:
“aquí ocurrió una cosa curiosa. En esa casa vivió un hombre que la descuido
hasta que estuvo casi en ruinas. El también parecía haberse arruinado llevaba
una ropa tan vieja que cualquiera lo creería en la miseria. Vivía de la mano a
la boca, al fin s murió y al poco tiempo las autoridades de obras públicas
resolvieron construir una carretera de acceso a través de la granja. Cuando
hacían la excavación para los cimientos
de la carretera, los obreros encontraron varias latas de leche enterradas y al
destaparlas, las hallaron llenas de dinero billetes de a cinco, de a diez y de
a veinte, por un total de unos 200.000 dólares. Se averiguo que este pobre
había sido en un tiempo propietario de acciones, pero todas las vendió para enterrar su fortuna en latas de leche. Un
hombre tonto, patético, decimos; pero seguramente no más tonto ni más patético
que los que entierran sus capacidades bajo un montón de pensamientos negativos y
como resultado de ello, viven en medio de la pobreza de la personalidad
Muchas
veces nos hemos encontrado en una situación parecida a la anterior,
enterramos las oportunidades que llegan
a nuestra vida y vivimos infelices por nuestras malas deciciones.
El
entusiasmo es contagioso. Se transmite de unos a otros, pero no lo puede
generar en los demás si no lo siente uno mismo.
En
cualquier parte donde nos encontramos podemos generar actitudes como: Ser
entusiasta, ver lo bueno, esperar lo mejor, aprender que se puede hacer el
cambio y creer.
El
oro se encuentra en la roca y lo mismo sucede con las oportunidades en la vida.
Nunca
sabemos cuándo nos va a llegar el gran momento, sin embargo, si creemos que
todavía no se ha realizado nuestra finalidad en este mundo, el día vendrá y
entonces, ciertamente, tenemos que aprovecharlo y seguir de ahí en adelante a
realizar nuestro destino