viernes, 7 de septiembre de 2012


El día es suyo: ¡aprovéchelo!

Los pensadores  positivos obtienen resultados positivos porque aprecian el valor inestimable de un día, de hoy, no mañana sino el día presente, y todos los demás días. El día de hoy nos ofrece por lo menos dieciséis horas de vigilia que se pueden llenar de oportunidades, alegrías, emociones y realizaciones.
Una frase que me llama mucho la atención es la siguiente: “Este es el día que hizo el señor, exaltemos y gocémonos en el” pues debemos recordar que el creador del universo quiere que todas las personas vivamos felices entonces porque desaprovechar las oportunidades que día con día se nos presentan.
Por fortuna contamos con el día de hoy ¿Qué vamos hacer con él? Es una buena pregunta que debería cada uno de nosotros hacernos cada día para seguir trabajando hacia nuestras metas y pese a los reveses, contratiempos y dificultades que se nos puedan presentar.
Los pensadores positivos obtienen resultados positivos porque aman la vida, ven días buenos, los aprovechan y trabajan con entusiasmo.
Debemos recordar que el martillo quiebra el vidrio pero  forja el acero, los problemas y dificultades en la vida son como martillazos pero aun cuando el dolor e insoportable debemos recordar que Dios siempre quiere algo mejor para nosotros y que nunca nos va a dar una carga más grande de la que podamos aguantar.
Una noche viajaba en un automóvil  Norman Vicent acompañado de un individuo, cuando pasaron en frete de una granja dijo: “aquí ocurrió una cosa curiosa. En esa casa vivió un hombre que la descuido hasta que estuvo casi en ruinas. El también parecía haberse arruinado llevaba una ropa tan vieja que cualquiera lo creería en la miseria. Vivía de la mano a la boca, al fin s murió y al poco tiempo las autoridades de obras públicas resolvieron construir una carretera de acceso a través de la granja. Cuando hacían la excavación para   los cimientos de la carretera, los obreros encontraron varias latas de leche enterradas y al destaparlas, las hallaron llenas de dinero billetes de a cinco, de a diez y de a veinte, por un total de unos 200.000 dólares. Se averiguo que este pobre había sido en un tiempo propietario de acciones, pero todas las vendió  para enterrar su fortuna en latas de leche. Un hombre tonto, patético, decimos; pero seguramente no más tonto ni más patético que los que entierran sus capacidades bajo un montón de pensamientos negativos y como resultado de ello, viven en medio de la pobreza de la personalidad
Muchas veces nos hemos encontrado en una situación parecida a la anterior, enterramos  las oportunidades que llegan a nuestra vida y vivimos infelices por nuestras malas deciciones.
El entusiasmo es contagioso. Se transmite de unos a otros, pero no lo puede generar en los demás si no lo siente uno mismo.
En cualquier parte donde nos encontramos podemos generar actitudes como: Ser entusiasta, ver lo bueno, esperar lo mejor, aprender que se puede hacer el cambio y creer.
El oro se encuentra en la roca y lo mismo sucede con las oportunidades en la vida.
Nunca sabemos cuándo nos va a llegar el gran momento, sin embargo, si creemos que todavía no se ha realizado nuestra finalidad en este mundo, el día vendrá y entonces, ciertamente, tenemos que aprovecharlo y seguir de ahí en adelante a realizar nuestro destino                     

No hay comentarios:

Publicar un comentario